viernes, 16 de mayo de 2008

LOS HIPERBOREOS


ORDEN DE CABALLEROS TIRODAL
DE LA REPÚBLICA ARGENTINA


SEGUNDA CARTA A LOS ELEGIDOS

I - Salutación a los Elegidos que van a instruirse en la Ética noológica, es decir, a quienes comienzan, desde hoy, a recibir los tomos correspondientes a la Segunda Parte del Libro Fundamentos de la Sabiduría Hiperbórea.

En el nombre de los Caballeros Tirodal, y en el suyo propio, el autor ofrece un saludo de Camarada, vale decir, una Señal de Honor, a aquellos Elegidos que han “comprendido y aceptado” los Fundamentos de la Sabiduría Hiperbórea expuestos en la Primera Parte. Para quienes han comprendido y aceptado tales Fundamentos se abre a partir de hoy el camino de la Iniciación Hiperbórea: justamente, en la Segunda Parte se han desarrollado los temas que la Orden considera de conocimiento necesario e inevitable para todo Iniciado Hiperbóreo. Los modelos analógicos del Espíritu Esfera y de la estructura cultural, ya estudiados, y los conceptos basados en ellos, van a permitir ahora una rápida comprensión de los temas estrictamente iniciáticos. Con otras palabras, la Primera Parte brinda el contexto adecuado para que los conceptos iniciáticos presentados a continuación adquieran el significado inequívoco que los aproxime a la Verdad revelada por la Orden. El siguiente acto consiste, pues, en “comprender y aceptar” la Segunda Parte y en aguardar el llamado de la Orden, LLAMADO QUE SOLO SE CONCRETARÁ SI EL ELEGIDO PROPICIA UN KAIROS INICIATICO, ES DECIR, SI PRODUCE, CON SUS ACTOS, LA “OPORTUNIDAD” DE ACCEDER A LA INICIACION HIPERBOREA. Sin embargo, antes de comenzar el estudio de los temas iniciáticos, es conveniente despejar algunos interrogantes que muy posiblemente ya estén planteados en la mente de los Elegidos: por ejemplo ¿por qué se revela HOY la vía de la oposición estratégica? ¿Qué se requiere para acceder a la Iniciación Hiperbórea? ¿Como se expondrán estos requisitos en la Segunda Parte? ¿Qué cualidad hace posible que un virya perdido sea considerado un Elegido de la Orden de Caballeros Tirodal? y, fundamentalmente, ¿por qué es tan importante el punto de vista ético? A responder tales interrogantes se dedican las siguientes partes de la Carta.

II - El Día del Espíritu.
No es necesario declarar a esta altura, que el presente libro ha sido redactado para consideración de un público occidental. Es obvio que la Sabiduría Hiperbórea, cuyos “fundamentos” se exponen aquí de manera elemental, constituye una vía general de liberación espiritual adecuada para la comprensión del hombre occidental. Este “hombre occidental” es, desde luego, el “virya perdido” de nuestra Weltaschauung, el hombre semidivino que, en su memoria de la sangre, guarda el Recuerdo del Origen, el hombre, en fin, de “linaje hiperbóreo”.
Al virya perdido de Occidente la Sabiduría Hiperbórea le ofrece HOY una salida heroica, mostrándole con un lenguaje de signos que él es capaz de comprender, el sendero que conduce hacia la trascendencia absoluta del Espíritu; tal sendero, claro está, no podrá ser transitado sin lucha y tal lucha, naturalmente, no podrá librarse sin una correcta preparación previa para el combate: ese es el objetivo de la INICIACION HIPERBOREA, a la que el contenido de este libro puede servir como introducción, pero a la que solo puede accederse por intermedio de un PONTIFICE HIPERBOREO, es decir, de un virya despierto experto en Estrategia Hiperbórea.
Mas ¿Por que HOY?, ¿porqué una revelación en este momento y no AYER? ¿A qué se debe que de pronto se abran las puertas del Misterio? y, por sobre todo ¿qué significa “hoy” y “ayer”? Respuesta: Ante todo, fijemos el justo sentido que hay que dar a “hoy”; HOY es una palabra que designa el tiempo presente en relación al día: “el presente día”; sin embargo aquí no emplearemos la palabra con tal sentido transitorio y cotidiano sino con un alcance que es propio de la visión histórica: el hoy al que nos referimos es UN DIA EN SENTIDO HISTORICO, que incluye al momento actual, un día que ha comenzado luego de una larga noche de tinieblas infernales. En esas tinieblas transcurrió el AYER del virya perdido, en el seno de una noche que acabó hace apenas un instante para dar paso a los primeros rayos de luz del día de HOY; y luego, merced a la Sabiduría Hiperbórea reencontrada por los viryas, será posible para muchos el milagro de la liberación espiritual.
Nos preguntaremos, ahora ¿y cuándo ha comenzado ese Día del Espíritu? ¿quién es el Sol que lo ilumina? Respuesta: ese día, que es el hoy de los viryas perdidos, el tiempo en el que ellos podrán declarar INDIVIDUALMENTE la guerra al Cautivador de los Espíritus, ESE DIA EMPEZO EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL. Y el Sol que comenzó a amanecer en los años 30, y que desde entonces ilumina el Día del Espíritu, es el Gran Siddha que los viryas perdidos han conocido como Adolfo Hitler, el Führer de los pueblos germanos. El, gracias a un dominio absoluto de la Estrategia Hiperbórea, merced a unos conocimientos tan terribles, que no nos atreveríamos siquiera a esbozar aquí, abrió una brecha en la muralla enemiga, en la Estrategia de Chang Shambalá. Y esa grieta, por la que ha de penetrar el socorro de la Sabiduría Hiperbórea, no podrá ser sellada por los Demonios antes de UN MILENIO. Mas, para entonces, habrá acabado el Kaly Yuga, la Era de las Tinieblas que comenzara hace quinientos mil años y que el Führer ha venido a cerrar con la luz del Día del Espíritu.
Este es, pues, el Día del Espíritu, un día milenario iluminado por el Führer. En este día los viryas perdidos podrán comer nuevamente el fruto de la Gnosis: el fruto prohibido que pende del árbol de la Sabiduría Hiperbórea, cuyas raíces se nutren de la Sangre Pura del Gral.

III - El “despertar” del virya perdido

¿Qué propone la Sabiduría Hiperbórea a los viryas perdidos en este Día del Espíritu? Lo explicaremos paso a paso, pues la respuesta debe estar claramente relacionada con el problema de la liberación espiritual.
No importa aquí el motivo de la decisión: la intuición del Yo Infinito o del Símbolo del Origen, o haber escuchado la Canción de A-mort de los Siddhas, etc. Lo importante es que, cuando el virya perdido se decide a procurar la liberación del Espíritu, SU PRIMER PASO SOLO PUEDE CONSISTIR EN LA BUSQUEDA DEL SELBST, EL ASIENTO DEL YO DESPIERTO. La concreción de esa búsqueda implica un SALTO GNOSTICO que separa al Yo de su confusión con el sujeto consciente, de su identificación con el tiempo inmanente, y lo traslada hacía el selbst, convertido así en Yo despierto, en sujeto atemporal. Desde el selbst el Yo despierto podrá, al fin, realizar el desencadenamiento del Espíritu y trasmutarse, si lo desea, en Siddha Berserkr. Se advierte, entonces, el valor de ese “primer paso” que conduce al selbst y se comprende, también, el interés sumo que para el virya perdido reviste su ejecución.
A ese primer paso la Sabiduría Hiperbórea lo denomina DESPERTAR: el DESPERTAR es desde ahora, gracias al Führer, una posibilidad al alcance de todos, es decir, exotérica. La palabra DESPERTAR expresa un concepto sintético cuyo significado solo es exacto si es comprendido en el contexto de la Sabiduría Hiperbórea: esta palabra sugiere, por ejemplo, que el Yo perdido que intenta dar el primer paso hacia la liberación espiritual, es decir, que intenta DESPERTAR, está en verdad DORMIDO, sumido en el ensueño de su confusión con el sujeto consciente.
Pues bien, teniendo en cuenta estas aclaraciones, podemos afirmar que la Sabiduría Hiperbórea propone al virya perdido UN MODO DE DESPERTAR, vale decir, enseña la manera de dar ese primer paso, de allanar esa distancia “NO ESPACIAL NO TEMPORAL, SINO ESTRATEGICA” que separa al Yo perdido del selbst. En esta Segunda Parte vamos a explicar con detalle el MODO DE DESPERTAR que propone la Sabiduría Hiperbórea; mas, para que tal explicación cumpla su objetivo esclarecedor, es necesario exponer de entrada su método, mostrar hacia donde apuntan los planteos. Tal necesidad se entenderá mejor si advertimos que el DESPERTAR del Yo perdido no es una operación que admita analogías lineales, o sea, no es posible brindar una explicación paso por paso como, por ejemplo, el método para cambiar un neumático de automóvil con un “programa de camino crítico”, la imposibilidad, sin embargo, no obedece a motivos esotéricos ni misteriosos pues tiene su origen en la naturaleza polifacética del problema del despertar, que impide tratar el tema desde un solo ángulo. Debemos comenzar, pues, por exponer el problema y el método empleado en resolverlo.
El problema del despertar parecería fácilmente resuelto con solo responder a la siguiente pregunta: ¿qué debe hacer concretamente, prácticamente, el virya perdido para despertar? Pero ocurre que a esta pregunta ética solo le cabe una respuesta: EL VIRYA PERDIDO DEBE NODIFICAR PERMANENTEMENTE LA ACTITUD DESU YO Y CON TAL ACTITUD, DEBE AVANZAR HACIA EL SELBST. Bien que se mire, esta respuesta plantea a su vez dos cuestiones: ¿cuál es esa nueva actitud del Yo perdido? y ¿cómo saber HACIA DONDE HAY QUE AVANZAR, es decir, dónde queda el selbst? Y las respuestas a ambas cuestiones son las que impiden tratar el tema en forma lineal, puesto que no conviene bajo ningún punto de vista exponerlas por separado. Iremos, pues, en busca de ambas respuestas, aproximándonos a ellas en conjunto.
De las dos respuestas, la primera es la más fácil de resumir POR ANTICIPADO y la segunda la más difícil; para explicarlas, en cambio, partiremos de la segunda y tardaremos bastante en llegar a la primera. Adelantaremos, ahora, ambas respuestas, para que se entienda el método que sigue la explicación, aunque recién serán comprendidas más adelante.
Como respuesta a la primera pregunta la Sabiduría Hiperbórea propone la práctica del HONOR. Mas tal Honor no es una mera “virtud moral” sino una Moral en sí misma, un modo de vida que sitúa al virya perdido “más allá del bien y del mal”, es decir, más allá de los conceptos judaicos de “bien” y “mal”. Porque resulta que el Honor es algo que, como el Yo perdido, puede ser despertado. ¿Cómo? Adoptando una ACTITUD GRACIOSA LUCIFERICA. Según veremos, esta actitud despierta por sí sola al virya perdido y fortalece poderosamente la voluntad egoica, favoreciendo el cambio definitivo: ello es posible porque EL HONOR DEL VIRYA ES EL ACTO DE SU VOLUNTAD GRACIOSA.
La primera respuesta se reduce, así, a una descripción de la “actitud graciosa luciférica”. Pero ocurre que tal concepto, para transmitir con claridad su significado, requiere ser expuesto en un marco ETICONOOLOGICO, es decir, en un contexto propio de la Sabiduría Hiperbórea. Lo que más desarrollo llevará en la explicación será, entonces, construir dicho contexto:
la actitud graciosa luciférica se definirá en el tomo octavo como carácter típico de una TIPOLOGIA ETICONOOLOGICA DEL VIRYA PERDIDO, es decir, una tipología que solo toma en cuenta el aspecto espiritual del virya, su Yo perdido. La segunda respuesta es la más difícil de anticipar aunque constituirá el tema con que se iniciará la explicación. El virya trata de despertar y para ello debe buscar el selbst; mas ¿dónde se encuentra el selbst? No hay que insistir en que hasta hace muy poco, antes del Día del Espíritu, la respuesta a tal pregunta formaba parte del Misterio. Hoy, sin embargo, podemos responder a ella POR MEDIO DE UN SIMBOLO. No se trata, desde luego, de un símbolo nuevo, lo que resultaría sospechoso y absurdo, sino de uno muy antiguo, que los hombres de Cromagnón salvaron de la Atlántida y conservaron por milenios como muestra del más elevado saber, como representación de una verdad terrible, revelada a los hombres por los Dioses. Aquellos “Dioses” fueron, por supuesto, los Siddhas de Agartha, quienes durante un largo período reinaron sobre la Atlántida intentando trasmutar las razas de viryas perdidos mediante métodos carismáticos de Estrategia Hiperbórea. En ese tiempo el símbolo al que aludimos, y que vamos a llamar LABERINTO EXTERIOR, era la clave de trasmutación de la más alta Iniciación, el fundamento del Misterio: por su intermedio, es decir, por la aprehensión de su verdad oculta, el hombre semidivino podía transformarse en Dios.
Según se detalla en el inciso “La Resignación de Wotan”, y en los incisos subsiguientes, fue merced al sacrificio de su voluntaria crucifixión en el Árbol del Mundo que Wotan redescubrió el secreto del encadenamiento espiritual. El Gran As contempló entonces el Símbolo del Origen y reveló a los arios Las Runas Increadas que hacen posible la liberación espiritual y la conquista de la eternidad perdida en el Origen, convirtiéndose así en el Guía Racial de la Raza Blanca Hiperbórea. Esa revelación la consumó, instituyendo el Misterio del Laberinto, el primero de los Misterios Antiguos: aquel Misterio, constituyó la base de la Orden medieval Einherjar, fundada por John Dee en Alemania, cuyo funcionamiento secreto durante tres siglos concluyó en la Thulegesellschaft y la . Al Misterio del Laberinto, resuelto por los Siddhas de la Orden Einherjar, se lo denominó en lenguaje moderno “vía de la oposición estratégica” y así pasó a la Orden de Caballeros Tirodal, quienes son sus actuales depositarios en Sudamérica. En síntesis, podemos adelantar que la revelación de Wotan, el Misterio del Laberinto, consistió en un signo rúnico conocido como “el Laberinto Exterior de Wotan”, TIRODINGUIBURR, o “el Símbolo Sagrado del Virya” La importancia de este signo ha de evaluarse a partir de la siguiente propiedad: SU SIGNIFICADO EXPRESA LA TOTALIDAD DE LA SABIDURIA HIPERBOREA; vale decir: la Primera y Segunda Parte del libro Fundamentos de la Sabiduría Hiperbórea solo contienen aproximaciones sistemáticas al significado del Símbolo Sagrado del Virya.
Al Símbolo Sagrado del Virya, tirodinguiburr, se lo califica en la Sabiduría Hiperbórea como “la Solución de Wotan al problema del encadenamiento espiritual”. Este problema se puede reducir racionalmente a la necesidad de cumplir con dos actos egoicos: despertar y orientar. Con otras palabras, el Yo perdido debe, primero, “despertar” de su sumisión psicológica en el sujeto consciente y, segundo, “orientarse” hacia el selbst. El Símbolo Sagrado del Virya facilita con holgura la ejecución de ambos actos, tal corno se demostrará en la Segunda Parte: el “despertar” se logra simplemente por la comprensión interior del significado, revelado inductivamente con el Laberinto Exterior de Wotan; la “orientación” hacia el selbst requiere, además, la práctica de la Iniciación Hiperbórea, un acto ejecutado simultáneamente en dos mundos durante el cual los Siddhas Leales plasman el signo rúnico en torno al Yo perdido, quien desde ese instante consigue localizar el selbst y “orientarse” definitivamente hacia él.
El Símbolo que vamos a estudiar constituye, entonces, una gran clave: PERNITE ESTABLECER LA DISTANCIA ENTRE EL YO PERDIDO Y EL SELBST. Empero, esta clave no será captada de inmediato por el virya perdido: primero debe saber cómo situarse frente al Símbolo para que éste le revele su secreto, cosa que no podrá lograr si antes no le restituye su sentido metafísico. Todos los símbolos sagrados han sido objeto de una atroz degradación cultural como efecto tenebroso del Kaly Yuga, pero ESTE Símbolo en particular, por su peligrosidad para los planes de la Sinarquía, ha sufrido un destino peor: según veremos con detalle en el tomo séptimo, se lo ha empleado como base de MATCH GAME, es decir, se lo ha asociado a una función LUDICA. Una parte de la explicación se dedicará, entonces, a examinar el problema de la degradación de los símbolos sagrados y la actitud de los viryas perdidos frente a ellos: Y DE ESE NODO SE IRA DESARROLLANDO, TAMBIEN, LA TIPOLOGIA ETICONOOLOGICA necesaria para describir la actitud graciosa luciférica.
En síntesis, en esto consiste el método de la explicación: un desarrollo que incluye muchos temas pero durante el cual se va dando respuesta, implacablemente, a las dos preguntas antes planteadas. Al final se habrá expuesto, sin equívocos insalvables, la propuesta que la Sabiduría Hiperbórea hace al virya perdido que ansía despertar como Espíritu Hiperbóreo, como Siddha, como Dios.

IV - Conocimiento previo de la Estrategia enemiga.

El Símbolo Sagrado del Virya, en efecto, no puede ser comprendido completamente si no se encara un estudio previo sobre la Estrategia de los Siddhas Traidores de Chang Shambalá: esta Estrategia se resume también en un solo símbolo, conocido universalmente como LLAVE KALACHAKRA. Mas, así como el estudio del Símbolo Sagrado del Virya da lugar a la Sabiduría Hiperbórea, la Ciencia de los Siddhas Leales de Agartha, así también el estudio de la Llave Kalachakra da lugar a la Kalachakra, la Ciencia de los Siddhas Traidores de Chang Shambalá. La Llave Kalachakra es la clave del sistema de encadenamiento espiritual explicado en la Primera Parte: consiste esencialmente en la resignación del designio pasú con el Símbolo del Origen. Semejante operación causa una mutación genética que altera permanentemente una parte del designio pasú, denominada “designio caracol” y representada habitualmente con el signo espiral, que constituye el “Símbolo Sagrado del Pasú”. Antes de exponer el Símbolo Sagrado del Virya es necesario, pues, estudiar el Símbolo Sagrado del Pasú y la Kalachakra, la Ciencia de los Siddhas Traidores: ello se efectuará a partir del inciso “El Símbolo Sagrado del Pasú”, contenido en el segundo tomo. El Símbolo Sagrado del Virya, por otra parte, recién podrá ser descripto en el séptimo tomo. Resumiendo, la Segunda Parte ha sido dividida en trece tomos: en los ocho primeros se ha desarrollado el conocimiento que la Orden de Caballeros Tirodal considera necesario e inevitable para acceder a la Iniciación Hiperbórea, y en los cinco restantes los Apéndices complementarios más importantes pero no imprescindibles. Todo Elegido, sin embargo, debe estudiar la obra completa en tanto aguarda el Kairos de la Iniciación Hiperbórea.

V - El rasgo del Elegido.

Los Elegidos son aquéllos viryas perdidos que comprenden y aceptan los Fundamentos de la Sabiduría Hiperbórea. Sin embargo no todos los viryas perdidos son aptos para comprender y aceptar tales fundamentos en el día de hoy, es decir, en el Día del Espíritu: algunos son víctimas de su propio extravío interior, de la sumisión del Yo perdido en el sujeto consciente, de identificar al Espíritu con la conciencia y de creerse alma; otros, los más, son presa de la Estrategia exterior enemiga, de las determinaciones objetivas que introducen en la estructura cultural del virya las superestructuras de las culturas externas: “para la Sinarquía, la cultura es un arma estratégica”. Pero, de entre los viryas perdidos en el Día del Espíritu, la Orden de Caballeros Tirodal sabe distinguir a los Elegidos, a quienes convoca “para afrontar con Honor el próximo Fin de la Historia”. Desde luego, en la confirmación que la Orden realiza para asegurar que tal o cual virya perdido es un elegido, intervienen una pluralidad de acciones esotéricas, entre las que se cuentan, por ejemplo, la investigación de sus registros innatos para conocer su historia espiritual, la detección de ciertas señales orgánicas que delatan su condición luciférica, la consulta a los Siddhas de Agartha, etc. Empero, existe un rasgo primero que se toma en consideración pues, por así decirlo, es el que lo diferencia de los verdaderos viryas perdidos, el que anuncia de manera inequívoca que “este virya” es distinto de los otros, que en él el Yo perdido se halla “preorientado” hacia el Origen. Vamos a describir semejante rasgo en esta Segunda Carta porque todo Elegido ha de ser capaz de reconocerlo en sí mismo, como carácter innato, sin necesidad de recurrir a nuevos conocimientos o explicaciones teóricas: este rasgo, este carácter, es a priori de todo conocimiento y de toda explicación y, por el contrario, el conocimiento y las explicaciones, de cualquier tipo, suelen provenir de la búsqueda desesperada por comprenderlo. A partir de ahora, quien reconozca este rasgo en sí mismo, comprobará de inmediato que la Orden no se ha equivocado al convocarlo, tendrá la seguridad de que “el conocimiento y las explicaciones teóricas” que ofrece la Sabiduría Hiperbórea le serán útiles a su particular condición, podrá intuir que la Iniciación Hiperbórea es el camino que su Espíritu reclama.
Para sintetizar, vamos a denominar aquí PREDISPOSICION GNOSTICA al rasgo mencionado, el cual es una cualidad interior innata, propia del Yo perdido, que el Yo perdido manifiesta compulsivamente durante toda a vida sobre al sujeto anímico con indiferencia hacia cualquier forma cultural que éste asuma. Hay que distinguir de entrada a la PREDISPOSICION GNOSTICA de un simple caso de fe: la fe suele ser la creencia ciega en el producto de una intuición irracional, de la intuición incomprensible del contenido de los símbolos sagrados; la fe es netamente psicológica, un carácter del alma, la relación que el sujeto anímico establece con los símbolos, sagrados arquetípicos, representantes de los Mil Rostros de El Uno, en su evolución hacia la autonomía óntica de la entelequia Manú. Contrariamente, la PREDISPOSICION GNOSTICA es expresión de la sabiduría innata del Espíritu y es ella misma una sabiduría. Vale de decir, que la PREDISPOSICION GNOSTICA está fundada en la sabiduría innata y consiste en el conocimiento de la Verdad del Espíritu, de su esencia inmaterial e increada por El Uno, El Creador de las formas que ordenan la materia.
El Elegido SABE interiormente, con absoluta certeza, de la existencia del Espíritu increado y de su calidad superior a la de cualquier existencia, óntica u ontológica, creada por Uno. Por eso no necesita CREER en el Espíritu ni en ninguna intuición irracional inducida por los símbolos sagrados: su PREDISPOSICION GNOSTICA se manifiesta como sabiduría innata de la Verdad del Espíritu, un saber que no puede ser ni afirmado ni negado por la razón anímica porque consiste en una Verdad absoluta e indudable. Es claro que la PREDISPOSICION GNOSTICA no actúa siempre con la misma intensidad pues su presencia está ligada a la fuerza volitiva del Yo perdido, a la fuerza expresada por el Espíritu encadenado: en efecto, la PREDISPOSICION GNOSTICA es una especie de MISTICA INTERIOR, es decir, de acuerdo a la definición adelantada en la Primera Parte, es la “forma de un contenido carismático”; tal contenido es la “voluntad graciosa luciférica”, la esencia del Yo, cuya presencia en el Yo perdido no es constante sino que su fuerza es más o menos intensa durante la vida del virya de acuerdo al grado de confusión estratégica que este padezca. El Elegido, aunque posea el rasgo de la PREDISPOSICION GNOSTICA, no por eso deja de ser un virya perdido, sometido a los vaivenes kármicos que le impone la Estrategia enemiga para mantenerlo en la confusión; contando SOLO con la PREDISPOSICION GNOSTICA no es posible despertar en el Día del Espíritu: es necesario disponer también de la Sabiduría Hiperbórea; mas, aunque alguien que NO ES un Elegido consiga los Fundamentos de la Sabiduría Hiperbórea, si no posee la PREDISPOSICION GNOSTICA, tampoco logrará despertar pues los Fundamentos de la Sabiduría Hiperbórea, sin PREDISPOSICION GNOSTICA, jamás serán para el virya perdido verdadera Sabiduría. Pero al Elegido, que exhibe la PREDISPOSICION GNOSTICA, la Orden de Caballeros Tirodal le ofrece la Sabiduría Hiperbórea que hará posible su despertar espiritual en el Día del Espíritu, para afrontar con Honor el próximo Fin de la Historia.
Ahora bien, basta aquí se ha aludido al aspecto esencial es decir, interior, de la PREDISPOSICION GNOSTICA: demás esta decir que este aspecto, por sí solo, no basta para distinguir a los Elegidos de entre los viryas perdidos. El “rasgo” del Elegido, propiamente dicho, lo constituye una “trayectoria característica” que la PREDISPOSICION GNOSTICA causa en su vida, trayectoria que, finalmente, es la que lo a de conducir carismáticamente hasta la Orden de Caballeros Tirodal, a coincidir sincronísticamente con la Orden en el Día del Espíritu.
Analicemos brevemente, y en líneas generales, las consecuencias que la PREDISPOSICION GNOSTICA causa en la vida del elegido. La PREDISPOSICION GNOSTICA consiste, según se dijo, en el conocimiento de la Verdad del Espíritu, conocimiento que procede de la sabiduría espiritual innata. Provisto de este conocimiento, el Elegido comienza a buscar desde el principio en las Religiones y Doctrinas teológicas que ofrece la cultura colectiva, la confirmación de su saber espiritual. Y aquí se produce el principal y paradójico hecho que determina su vida: más tarde o más temprano, el Elegido acaba por comprobar que ninguna Religión o Doctrina teológica comúnmente aceptada explica o describe su certeza interior. Algunas hablan, por ejemplo, del “Espíritu y hasta le atribuyen un Creador: el mismo que creó a los gusanos, a los perros y al pasú y que cría a este, último esperando recibir su dolor. Ese “Espíritu de las Religiones y Doctrinas teológicas no es mas que una equívoca denominación del alma, La expresión manifestada en la materia de la mónada arquetípica creada por El Uno a su imagen y semejanza: su destino, como todo lo anímico, no es otro que el de evolucionar hacia una perfección entelequial que culmina en la asignación de un puesto específico en el orden universal, un puesto que supone la sumisión final a El Uno en un grado secundario de existencia. Puede ocurrir, entonces, que el Elegido se confunda momentáneamente y acepte el concepto falso de un “Espíritu creado”, intentando por consiguiente dirigirse al Creador, al Dios del Universo; en ese caso, el resultado de la búsqueda no puede ser más sorprendente: el pretendido Dios, supuestamente creador del Espíritu, del ser conocido por la PREDISPOSICION GNOSTICA del Elegido, demuestra hacia su creatura una indiferencia total; el Elegido puede dirigirse de muchos modos al Dios Creador sin que éste responda jamás, en cuanto se refiera a lo conocido por la PREDISPOSICION GNOSTICA, a sus interrogantes: ni la devoción más sumisa, ni los reclamos más exigentes, logran otra cosa que el silencio de El Uno. Por supuesto que tal efecto sucede porque el Elegido se ha dirigido al Dios equivocado, no al “Creador del Espíritu” sino al Creador del alma en la cual esta encadenado su Espíritu eterno: y El Uno solo puede ser Indiferente ante un Espíritu que es extranjero en su Creación.
Si el Elegido no advierte a tiempo el motivo de esa indiferencia divina quizá reaccione de manera típica, y paradójica, convirtiéndose en un “místico sin Dios”, en un “ateo espiritual, etc.; para quien ha tomado este camino no hay otra alternativa porque la PREDISPOSICION GNOSTICA le muestra con absoluta certeza, en todo momento, la Verdad del Espíritu, en tanto que el “Dios Creador” se niega a responder: esta actitud incomprensible, por parte de quien debiera atender con presteza a sus criaturas más espirituales, causa esa típica sensación, de abandono en el Elegido, un sentimiento de culpa, la sospecha de ser portador de un pecado desconocido. He aquí el primer drama del Elegido: abandonado por “Dios”, pero sabedor de la Verdad del Espíritu, conocedor de que existe un ser absolutamente superior a la materia, quizá pase años buscando en el fondo de sí mismo la culpa inexistente por la cual, supone ha sido castigado con la indiferencia divina.
Pero el Espíritu eterno del Elegido no tiene ninguna culpa que purgar aunque deba soportar efectivamente el castigo del encadenamiento a la materia: lo que a existido en el Origen no es una culpa sino una Traición y un Engaño, tal como se ha expuesto en la Primera Parte; por esa Traición y ese Engaño, perpetrado por los Siddhas Traidores, el Espíritu eterno fue revertido y encadenado a la estructura psíquica del pasú para acelerar su evolución. Y solo hoy, en el Día del Espíritu, luego de un período de más de diez mil años de oscuridad, los viryas perdidos tienen nuevamente la posibilidad de liberar su Espíritu eterno por la praxis de la Iniciación Hiperbórea.
Volviendo a la “trayectoria característica” del Elegido, el siguiente paso, después de buscar inútilmente la culpa interior, será tratar de comprender con más profundidad el destino del hombre, las leyes que rigen su suerte o su desgracia. Aprenderá entonces que “los actos del hombre causan reacciones futuras”, las que deben ser indefectiblemente compensadas “para evolucionar hacia la perfección que preveen los Planes de Dios”: tal “compensación desde luego, está regida por la “ley del karma”, cuyos propósitos son insondables para los simples mortales puesto que quienes evalúan y miden las cuentas a saldar son los “Señores del Karma”, Grandes Seres pertenecientes a la Jerarquía del Gobierno de Dios. En este punto el Elegido vislumbra una solución para su problema: el silencio de Dios se debe a que no ha saldado convenientemente las deudas kármicas; existe al fin una culpa, un mal antiguo que debe ser purgado pero al que no recuerda por haber sido consumado en “vidas pasadas”. El problema se reduce ahora a pagar ese karma pendiente, a hacerse merecedor, por la vía del servicio y del sacrificio, de la atención divina: no basta, pues, saber la Verdad del Espíritu, como ingenuamente “creía” el Elegido, para gozar de la atención de Dios; hay que trabajar para ello, ganarse un lugar en la “jerarquía espiritual” de la Tierra, modelarse en cuerpo y alma de acuerdo a un patrón universal de hombre, a un Arquetipo Manú. ¿Y quién sabe cómo hay que conducirse por el sendero de la evolución del alma? ¿quién conoce el modo perfecto de compensar el Karma y ganar la gloria de acceder al Dios Creador? Respuesta que recibirá el Elegido: las Sociedades Secretas dirigidas ocultamente por la Jerarquía Blanca de Chang Shambalá: “en estas sociedades o sectas, el novicio aprende una “ciencia esotérica” que le permite comprender las “leyes ocultas” del Universo y un “yoga” con el cual domina y armoniza el organismo microcósmico”. Naturalmente, cuando el Elegido recibe esta respuesta es signo de que pasa por el peor momento de su confusión estratégica; la Estrategia enemiga se propone, entonces, confundirlo definitivamente por medio de la mencionada “ciencia esotérica”, que en nada se refiere al Espíritu Hiperbóreo, y destruir su Yo, expresión del Espíritu increado, por medio de la práctica de un yoga sinárquico (ver más detalles de este plan en el Tomo cuarto).
Si el Elegido continúa sin advertir el engaño no tardará en quedar incorporado a una Sociedad Secreta de la Sinarquía Universal. Como masón, teósofo, rosacruz, etc., se le informará que la Jerarquía Blanca está integrada por Maestros de Sabiduría, es decir, por seres que alguna vez fueron humanos, igual que el Elegido, pero que ahora son inmortales y poseen grandes poderes: los Maestros de Sabiduría, así como otros seres que jamás encarnaron, sí están en contacto pleno con el Dios creador del Universo, sea directamente, sea a través de “Dioses intermediarios” o Logos solares. Y esta respuesta satisface completamente al Elegido puesto que entonces “ve” con claridad el camino a seguir: ha de esforzarse en conquistar los grados necesarios que le permitan relacionarse con los Maestros de Sabiduría, para que Ellos le indiquen el camino hacia Dios o hacia un Orden Superior donde su conocimiento de la Verdad del Espíritu sea justamente valorado. Y he aquí el segundo drama del Elegido: a medida que más se esfuerza por alcanzar dicha meta, comprueba con desesperación que los Maestros de Sabiduría también están ciegos y sordos a sus esmeros y solicitudes. Pero aquí es ya muy evidente que algo extraño ocurre, algo que tiene que ver personalmente con el Elegido que posee la PREDISPOSICION GNOSTICA, pues, cuando más tendría que avanzar de acuerdo a las directivas sinárquicas de la “ciencia esotérica” y del “yoga”, más parecen trabaste las cosas frente a él: no solo los Maestros no responden, sino que las dificultades surgen por doquier. Alguien, quizá, le explique piadosamente al Elegido que se trata de “pruebas”, de experiencias por las que “todo adepto debe pasar para demostrar su fe en los Maestros”, que tarde o temprano los Maestros le llamarán para ocupar un merecido puesto en la Jerarquía pero que, mientras tanto, debe perseverar en su servicio a la Sinarquía: - Aun posee un Yo demasiado poderoso al que hay que debilitar completamente- le dirán -Ese Yo, dominante en sí mismo, es la causa de su retraso en el “sendero probatorio”, una fuente de deseos egoístas, una fuerza arrogante que contrasta con la humildad de los Maestros-. No hace falta agregar más argumentos típicos para ejemplificar la táctica enemiga porque los Elegidos que lean esta carta ya los conocen sobradamente. Los hay de variadas formas y contenidos pero todos apuntan a convencer al Elegido de que debe destruir su Yo y aguardar la llamada milagrosa de los Maestros de Sabiduría; en última instancia, si el Elegido solo se a atrevido a merodear en torno de las Sociedades Secretas de la Sinarquía, se procura mantenerlo en la confusión e impedir qué afirme y propague su conocimiento sobre la Verdad del Espíritu. Los Elegidos pueden haber tomado por alguna senda paralela a la aquí tipificada, pero la trayectoria característica es siempre la misma.
Llegado, pues, a ese punto, el segundo drama del Elegido, la situación no puede ser más negativa: el Dios Creador y sus Maestros de Sabiduría parecen decididos a ignorar definitivamente al Elegido, a quien se ha intentado convencer de todos modos que el mal radica en su interior, en su fuerza egoica; pero esa fuerza egoica es, indudablemente, la que le revele el saber absoluto de la Verdad del Espíritu a través de su PREDISPOSICION GNOSTICA y la que lo puso en el camino de buscar un Orden Superior, trascendente, en el que su revelación fuese justamente valorada. En ese terrible momento, “abandonado” por el Dios Creador y sus Ministros, considerando la posibilidad de ser el único culpable de sus propios males, cercado sin saberlo por la Estrategia enemiga que le ha cerrado todas las puertas, el Elegido llega a la conclusión de que la PREDISPOSICION GNOSTICA que lo distinguió desde el principio de los demás mortales, trae, cuando menos, “mala suerte”. Pero, contrariamente, tendrá suerte, mucha suerte, si para ese entonces las prácticas del yoga sinárquico no lo han vuelto esquizofrénico o si la “ciencia esotérica” no lo ha convertido en drogadicto homosexual, traidor, un hombre carente de honor, un esclavo de las Sociedades Secretas de la Sinarquía Universal. Si el Elegido ha tenido esa suerte, aún dispone de voluntad para salir del cerco enemigo, es posible que descubra finalmente, el único camino que puede seguir un virya perdido con i PREDISPOSICION GNOSTICA, es decir, el que conduce a la Iniciación Hiperbórea.
Cuando el Elegido comience a dudar de la bondad del Dios Creador o a desconfiar de las buenas intenciones de los Maestros de Sabiduría, es seguro que su Yo se fortalecerá y las respuestas buscadas irán surgiendo desde el fondo de sí mismo. En verdad, la solución siempre estuvo al alcance de la comprensión interior, integrada en el conocimiento innato de la verdad del Espíritu: EL ESPIRITU ETERNO ES EXTRANJERO EN ESTE MUN DO Y TODO CUANTO EN EL OCURRE LE ES ESENCIALMENTE AJENO. EL “DIOS CREADOR” DEL UNIVERSO NO ES SU DIOS PORQUE EL ESPIRITU PROVIENE DE UN MUNDO ANTERIOR AL ORIGEN DEL UNIVERSO. EL ESPIRITU ES INCREADO EN ESTE MUNDO, AL QUE OPONE UNA HOSTILIDAD E SENCIAL PERO DEL QUE NO PUEDE SALIR DEBIDO A LA CONFUSION ESTRATEGICA CAUSADA POR LOS SIDDHAS TRAIDORES, JEFES MÁXXMOS DE LOS MAESTROS DE SABIDURIA. EL PRINCIPAL OBJETIVO DEL ESPIRITU INCREADO ES EL REGRESO AL ORIGEN; LA VUELTA AL “OTRO MUNDO”, EXTERIOR AL TIEMPO Y AL ESPACIO DEL UNIVERSO, QUE SE LLAMA “HlPERBOREA ORIGINAL”. Y PARA CONSEGUIR ESE OBJETIVO EL ESPIRITU NECESITA ADQUIRIR “ORIENTACION ESTRATEGICA”, DESCUBRIR LA DIRECCION ESTRATEGICA DEL ORIGEN, UNA CUALIDAD QUE SOLO BRINDA LA INICIACION HIPERBOREA.
En síntesis, cualquiera haya sido la trayectoria característica por la que el Elegido llegó a semejantes conclusiones, lo concreto es que entonces exhibe ya, inequívocamente, el RASGO DE LA PREDISPOSICION GNOSTICA. Y ese rasgo es el que toma en consideración la Orden de Caballeros Tirodal para detectar, en principio, a los Elegidos, a quienes propone despertar en el Día del Espíritu y afrontar con Honor el próximo Fin de la Historia.
Así, pues, “el rasgo del Elegido” es una cualidad espiritual, un saber innato sobre la Verdad del Espíritu y la comprobación de que este saber causa la indiferencia de El Uno y sus secuaces terrestres, los Maestros de Sabiduría de Chang Shambalá. Los Siddhas Traidores, por su parte, desatan persecuciones irracionales contra todo aquél que intente desencadenar su Espíritu. La PREDISPOSICION GNOSTICA presenta al Elegido como heresiarca nato frente a los ojos del Dios Creador y de los Maestros de Sabiduría, y como enemigo potencial frente a la odiosa mirada de los Siddhas Traidores; por eso, el Elegido que dispone de fuerzas para sobrevivir, ignorado por aquéllos y odiado y perseguido por éstos, es un virya duro entre los duros, aunque él mismo no lo sepa. Pero la Orden de Caballeros Tirodal sí lo sabe y solo acepta como Elegidos a quienes demuestran poseer el conocimiento innato de la Verdad del Espíritu y la dureza del Espíritu Guerrero. Este solo rasgo es suficiente y de nada vale exhibir otras supuestas virtudes si se carece de sabiduría innata y dureza espiritual: ni la fortuna personal más fabulosa, ni títulos o blasones de cualquier especie, ni el prestigio social o cultural, cuentan para la Orden. La Iniciación Hiperbórea no se vende ni se compra: simplemente está fuera del alcance de quien no posea el rasgo mencionado. Y esta advertencia vale especialmente para muchos que pomposamente se autocalifican de “nazis” y creen que ese título es un pasaporte infalible para acceder a los secretos de la Orden: a ellos hay que informar que el rasgo del Elegido, entre los viryas perdidos provenientes del nazismo esotérico, es el mismo que poseían los oficiales de la Orden Negra. Para la Orden de Caballeros Tirodal “ser nazi” solo tiene valor si quien lo declara es capaz de exhibir la sabiduría y la dureza de un oficial de la Orden Negra. Es conveniente adelantar aquí un concepto del artículo D, de este primer tomo, referente a las “Razas Sagradas” del Demiurgo, es decir, las Razas en las cuales se manifiesta, en cada Era, un “Aspecto” o “Faz” del Demiurgo: “A UNA RAZA SAGRADA NO SE PERTENECE SOLO POR LA HERENCIA GENETICA, POR EL “NACIMIENTO”, SINO TAMBIEN POR PAVORECER LA MANIFESTACION DEL “ASPECTO RAZA SAGRADA” DEL DEMIURGO. Así, con relación a la Raza Sagrada actual, es decir, la “raza elegida” de los Hebreos, ocurre el curioso hecho de que un hombre puede ser judío por su herencia, por nacer efectivamente en el seno de una familia hebrea, o por su CONSTITUCION MENTAL: en efecto, para la Sabiduría Hiperbórea NO SOLO ES JUDIO QUIEN NACE JUDIO SINO TAMBIEN QUIEN, POR SU CONSTITUCION MENTAL JUDAICA, FAVORECE LA MANIFESTACION DEL ‘ASPECTO RAZA SAGRADA” DEL DEMIURGO”.
Aunque el significado completo de este concepto se irá aclarando durante a Segunda Parte, a medida que se definan otros conceptos complementarios, es evidente que su sentido principal se fundamenta en un “rasgo interior”, es decir, en la “constitución mental judaica”. Ese “rasgo interior” es el extremo opuesto del rasgo del Elegido. Vale decir: a mayor “constitución mental judaica menor PREDISPOSICION GNOSTICA. Y corno la PREDISPOSICION GNOSTICA depende en todos los casos de la “pureza de sangre”, concepto que alude a la capacidad de la sangre para conservar el Recuerdo del Origen, es indudable que “a mayor constitución mental judaica menor pureza de sangre”. Ahora bien, ocurre que la Iniciación Hiperbórea requiere inevitablemente una condición del Elegido: su pureza de sangre. Muchos Elegidos suelen creer erróneamente que “pureza de sangre” significa “pureza racial”; mas, si esta identidad fuese cierta, resultaría que todo virya que acreditase los rasgos EXTERIORES genéticos, de los linajes hiperbóreos estaría en condiciones de acceder a la iniciación, posibilidad que es claramente falsa. He aquí la verdad: PARA ALCANZAR LA INICIACION HIPERBOREA LA PUREZA DE SANGRE ES ABSOLUTAMENTE NECESARIA EN TODO ELEGIDO, PUES DE ELLA DEPENDE LA PREDISPOSICION GNOSTICA, PERO LA “CONSTITUCION MENTAL JUDAICA ES ABSOLUTAMENTE INNECESARIA, PUES ELLA IMPIDE LA MANIFESTACION DE LA PREDISPOSICION GNOSTICA. Ambos rasgos son, pues, incompatibles y nadie que piense como un judío, aunque proclame su “pureza de sangre” o “pureza racial”, podrá ser un Iniciado Hiperbóreo. El Elegido, entonces, una vez despierto y encaminado hacia el Origen, debe despojarse hasta de la última nota o matiz, que aún pudiese existir en la conformación de su pensamiento, de esa “constitución mental judaica” propia del virya perdido.
Para comprender el por qué esta exigencia reviste capital importancia en el proyecto de liberación espiritual del Elegido, al punto tal que su no cumplimiento representa un obstáculo insuperable para alcanzar la iniciación, hay que referirse a lo Siddhas Leales, los Señores de Agartha que conceden la iniciación Hiperbórea a través de la Orden de Caballeros Tirodal y de toda otra Orden fundada por Ellos; para comprender esto, los Elegidos deben reparar en dos conceptos: uno, sobre el carácter espiritual Hiperbóreo de los Siddhas Leales, y el otro, sobre Su participación en la Ceremonia de Iniciación Hiperbórea. Ambos conceptos son muy sencillos de exponer.
Veamos el primero. De la Primera Parte, el Elegido sabe ya qué es un Espíritu Hiperbóreo “normal”. Mediante el “modelo de la esfera”, en efecto, se definió al Espíritu Esfera “normal”, análogo al Espíritu Hiperbóreo antes del encadenamiento, como compuesto de “DOS CARAS O ROSTROS”: la superficie exterior, roja, es la expresión del TERGUM HOSTIS o ESPALDA HOSTIL; la superficie interior, verde, es la expresión del VULTUS SPIRITUS o ROSTRO ESPIRITUAL” (página 12). El Tergum Hostis es la manifestación de la HOSTILIDAD ESENCIAL que el Espíritu Hiperbóreo normal presenta hacia TODA LA OBRA MATERIAL DEL DEMIURGO, es decir, hacia el Universo vivo, hacia las Jerarquías dévicas, hacia los Arquetipos y Aspectos del Demiurgo, hacia las culturas del animal hombre, etc. “El Espíritu-esfera se ha presentado en el Universo material CERRADO SOBRE SI MISMO, VUELTO EN TORNO DEL YO ABSOLUTO Y MOSTRANDO AL DEMIURGO POR TODAS PARTES UNA ESPALDA HOSTIL” (página 12). Pues bien, el Elegido debe reparar ahora en que los Siddhas Leales, quienes se encuentran EN ESTE MOMENTO en Agartha, SON ESPIRITUS NORMALES (figuras 2 y 37), es decir, seres que presentan una HOSTILIDAD ESENCIAL “hacia toda la obra material del Demiurgo”.... Y ESTA HOSTILIDAD INCLUYE, DESDE LUEGO, A LA “CONSTITUCION MENTAL JUDAICA” DEL VIRYA PERDIDO.
Pero no hay que equivocarse al reflexionar sobre este concepto:
LA OSTILIDAD HOSTILIDAD ESENCIAL QUE LOS SIDDHAS LEALES PRESENTAN HACIA LA “CONSTITUCION MENTAL JUDAICA” DEL VIRYA PERDIDO NO SIGNIFICA QUE ELLOS “DECIDAN” ATACAR O AGREDIR DE ALGUN MODO AL ELEGIDO QUE AUN ESTE INFLUIDO POR LA ESTRATEGIA ENEMIGA. Recordemos lo dicho en la Primera Parte: “LA ESPALDA HOSTIL NO ES SABIDURIA EN MODO ALGUNO, POR EL CONTRARIO, ELLA ES SOLO HOSTILIDAD ESENCIAL (página 12). Esto quiere decir que LA HOSTILIDAD ESENCIAL NO ES MOTIVO DE DECISION: ELLA SE PRODUCE DE TODOS MODOS FRENTE A LA OBRA DEL DEMIURGO O A LA “CONSTITUCION MENTAL JUDAICA”. Con otras palabras, el Espíritu Hiperbóreo “normal”, y un Siddha Leal lo es, reacciona siempre con hostilidad esencial ante los entes materiales, sin que exista para ello ninguna decisión previa: ocurre así porque la reacción es ESENCIAL, en tanto que la HOSTILIDAD es la FORMA de esa ESENCIA.
ES CLARO QUE SI UN ELEGIDO, NO TOTALMENTE DESPOJADO DEL RASGO DE LA “CONSTITUCION NENTAL JUDAICA”, QUEDASE ENFRENTADO A UN SIDDHA LEAL, ELLO IMPLICARIA QUE TODO EL PODER DE SU HOSTILIDAD ESENCIAL RESULTASE APLICADO SOBRE EL MICROCOSMOS DEL ELEGIDO. ¿QUE OCURRIRIA ENTONCES? RESPUESTA: QUE AQUELLA ESTRUCTURA MICROCOSMICA “ESENCIALMENTE HOSTILIZADA” PODRIA RESULTAR SERIAMENTE DAÑADA CUANDO NO TOTALMENTE DESTRUIDA. En un caso semejante, de nada le valdría al Elegido invocar su carácter de estudioso de la Sabiduría Hiperbórea o de “nazi”: LA SOLA “PRESENCIA” DE UN SIDDHA LEAL CAUSA LA DESTRUCCION DE LOS ENTES MATERIALES, LA DESCOMPOSICION DE LAS FORNAS ARQUETIPICAS; NINGUNA FORMA ARQUETIPICA PUEDE RESISTIR LA FUERZA DISOLVENTE DEL INFIMITO ACTUAL APLICADA EN TODOS LOS PUNTOS DE SU ESTRUCTURA POR LA HOSTILIDAD ESENCIAL DEL ESPIRITU. Hay personas, por ejemplo, que, afirman ser “nazis”, pero que piensan como viles judíos, y que serían inmediatamente desintegradas si quedasen situadas frente a un Siddha Leal, o frente al Führer, quien en la actualidad se ha convertido nuevamente en un ser absolutamente espiritual. Resumiendo, éste y no otro es el motivo por el que los Siddhas Leales se mantienen alejados de los viryas perdidos y solo se manifiestan a los Iniciados: Sus Presencias pueden ser fatales para quien se encuentre conformado por la Estrategia enemiga; por eso Ellos, desde el Valhala, desde Agartha, procuran despertar a los viryas mediante la Canción de A-mort, la Canción carismática que se escucha con la sangre pura; y por eso corresponde a los viryas perdidos, a los que son capaces de exhibir el rasgo de los Elegidos, hacer el esfuerzo necesario para despojar su pensamiento de la constitución mental judaica, cuya existencia es altamente repugnante para los Siddhas Leales, y vincularse carismáticamente con Ellos, escuchando su Canción, despertando al Recuerdo del Origen, orientándose hacia el Origen, y recibiendo finalmente la Iniciación Hiperbórea; CUANDO LOS LEGIDOS TENGAN SU SANGRE PURA, EN EL KAIROS DE LA INICIACION HIPERBOREA, SERAN GUIADOS POR UN PONTIFICE TIRODAL HASTA LOS SIDDHAS LEALES; ENTONCES SU APROXXMACION NO REVESTIRÁ NINGUN PELIGRO FARA EL ELEGIDO Y, POR EL CONTRARIO, LA REALIDAD DE SU SANGRE PURA SERA FESTEJADA CON GRAN JUBILO POR LOS SIDDHAS LEALES DE AGARTHA.
Y aquí podemos considerar el segundo concepto pendiente.
En efecto, durante la Ceremonia de Iniciación DEBEN INTERVENIR los Siddhas Leales: Sus Presencias son imprescindibles porque Ellos, y solo Ellos, pueden plasmar en el cuerpo astral del Elegido los signos rúnicos que le permitirán aislar su Yo del sujeto anímico y orientarse hacia el selbst. Puede afirmarse que, en el kairos justo, la Ceremonia de Iniciación se realiza simultáneamente en dos mundos: ESTO SIGNIFICA QUE, DURANTE LA CEREMONIA DE INICIACION, EL ENFRENTAMIENTO CON LOS SIDDHAS LEALES ES INEVITABLE. De allí que no sea posible al Elegido arribar a tan trascendental momento sin haberse despojado previamente de todas aquellas formas de ser que afectan la hostilidad esencial de los Siddhas Leales.
Se entiende finalmente, con la ayuda de los dos conceptos expuestos, “el porqué esta exigencia, de despojarse hasta la última nota o matiz que aún pudiese existir en la conformación de su pensamiento de esa “constitución mental judaica” propia del virya perdido, reviste capital importancia en el proyecto de liberación del Elegido, al punto tal que su no cumplimiento representa un obstáculo insuperable para alcanzar la Iniciación Hiperbórea”: la aproximación de un Elegido a un Siddha Leal, fuera del kairos, es altamente riesgosa para el Elegido; y si un Pontífice Hiperbóreo, por error, propiciase semejante acercamiento, no solo pondría en peligro al Elegido, sino que se arriesgaría a ser severamente sancionado por los Siddhas Leales y hasta podría causar la extinción de la Orden. Por todo esto es fácil comprender que la Orden ha de tomar precauciones extraordinarias antes de autorizar la Ceremonia de Iniciación de un Elegido.
Por último, cabe agregar que el rasgo de la “constitución mental judaica” está culturalmente descripto por la “Ética psicológica” del pasú, en tanto que el rasgo del Elegido solo puede ser comprendido totalmente por una Ética noológica; es lo que se hace en esta Segunda Parte de los Fundamentos de la Sabiduría Hiperbórea se expone la Ética noológica del virya y se la opone a la Ética psicológica del pasú. En el contexto de la Ética noológica se define al Honor Absoluto del Iniciado Hiperbóreo como “EL ACTO DE SU VOLUNTAD GRACIOSA LUCIFERICA”: empleando este concepto puede afirmarse, con todo rigor, que lo que separa a un Elegido de un Siddha Leal es una DISTANCIA ETICA. Con otras palabras, para aproximarse a un Siddha Leal durante el Kairos de la Iniciación Hiperbórea, todo Elegido debe efectuar previamente un reacomodamiento eticonoológico: SIN CUMPLIR CON ESTE REQUISITO, EL MODO DE SER DEL SIDDHA LEAL SERIA ETICAMENTE INCOMPRENSIBLE PARA EL ELEGIDO; Y NO HACE FALTA REPETIR QUE UN SIDDHA LEAL NO SOLO NO PUEDE SER APREHENDIDO POR LOS CONCEPTOS DE LA ETICA PSICOLOGICA, ES DECIR, POR LA MENTALIDAD JUDÁICA, SINO QUE TAL MENTALIDAD CAUSA SU HOSTILIDAD ESENCIAL.
El Elegido, entonces, que a su turno experimentó el silencio del Dios Creador y de los Maestros de Sabiduría, ahora deberá soportar el más absoluto silencio por parte de quienes intentan verdaderamente rescatarlo del infierno en el que se encuentra hundido. Más no será así por mucho tiempo si fortalece su rasgo eticonoológico fundamental y se despoja del rasgo eticopsicológico judaico con el que se halla culturalmente condicionado: hay toda una Raza extraterrestre y una Pareja original aguardando el despertar y la liberación del Elegido. Y hay un Mundo Exterior, una Hiperbórea Original, fuera del Universo material, inimaginable para el no Iniciado, que es la Patria del Espíritu Hiperbóreo y al que toda la Raza ansía regresar. La guerra contra las potencias de la materia, no se olvide, se libra por la liberación de los Espíritus cautivos: LA GUERRA SE GANA CADA VEZ QUE UN ESPIRITU SE LIBERA DEL ENCADENAMIENTO. ES, PUES, UN DEBER ETICONOOLOGICO DEL ELEGIDO DESPERTAR Y LIBERAR SU ESPIRITU: POR SI MISNO Y PARA CONTRIBUIR A LA VICTORIA FINAL DE LA RAZA.

VI - Aclaración sobre los conceptos de “nazismo esotérico” y “dureza espiritual” empleados en V.

Vale la pena advertir, para quien no leyó nuestra obra “La Historia Secreta de la Thulegesellschaft”, que en el Tercer Reich una cosa era el partido nazi y otra muy distinta la : el Partido Nacionalsocialista de los Obreros Alemanes, en efecto, fue una organización POLITICA exotérica, mientras que el Escalón de Guardia o (Sschutzstaffeln) es una organización MILITAR fundada sobre un círculo esotérico de la Thulegesellschaft conocido como Orden Negra. Esta aclaración vale porque LA SABIDURIA HIPERBOREA SOLO LA POSEYO Y POSEE Ia , en tanto que el partido nazi siempre dispuso la información de tal modo que pudiese ser asimilada por el pueblo alemán, el cual venía siendo condicionado culturalmente por los curas católicos y rabinos desde las invasiones germánicas al Imperio Romano. El Elegido debe saber que los elementos fundamentales de lo que se ha mal llamado “nazismo esotérico” solo pueden provenir de la , de su Sabiduría Hiperbórea, y entender así por qué no basta el título ni la formación política de “nazi” para pretender la Iniciación Hiperbórea: es necesario, en todo caso, ser “nazi” pero como lo es un oficial de la Orden Negra. La Orden de Caballeros Tirodal también posee la Sabiduría Hiperbórea y es una Orden hermana de la Orden Negra : si el Elegido cumple los requisitos de sabiduría innata y dureza espiritual, y se despoja de la “constitución mental judaica”, la Orden le revelará la Sabiduría Hiperbórea que le permitirá liberar su Espíritu eterno. No todos los Iniciados Hiperbóreos son, estrictamente, “nazis”, pues Iniciados Hiperbóreos hay en Agartha desde hace miles de años; pero los nazis que son Iniciados Hiperbóreos, y esto debe saberlo asimismo todo Elegido, SON CONFIRMADOS EN SU HONOR Y LE ALTAD POR EL PROPIO FUBRER, quien para ello, por ejemplo, tenía reservado su asiento personal en el Castillo Iniciático de Werwelsburg; Y ESA CONFIRMACION, HOY MAS QUE NUNCA, EN EL DIA DEL ESPIRITU, EN EL DIA DEL FÜHRER, SERÁ RECIBIDA POR LOS VERDADEROS NAZIS- , POR LOS CABALLEROS TIRODAL QUE ENFRENTEN CON HONOR EL PROXXNO FIN DE LA HISTORIA.
Con respecto al concepto de “dureza espiritual”, que se ha calificado como de posesión imprescindible para completar el rasgo del Elegido, conviene aclarar su significado aunque el mismo es bastante obvio: este concepto NO IMPLICA, por supuesto, que el Espíritu sea “duro” en sí mismo, que la “dureza” sea una propiedad del Espíritu; la dureza espiritual exigida es la que produce el Espíritu EN el Elegido durante su trayectoria característica: el Yo, expresión del Espíritu eterno, va endureciendo el microcosmos a medida que despierta del Gran Engaño de El Uno y se va orientando estratégicamente hacia el Origen. Finalmente, el Elegido que busca la Sabiduría Hiperbórea es, para la Orden de Caballeros Tirodal, “un virya duro entre los duros”; y su “dureza” es claramente “espiritual”, de origen espiritual.

VII — Comentario y saludo final.

En la Primera Parte hemos estudiado al pasú, y al virya pedido, desde un punto de vista estrictamente microcósmico, basándonos fundamentalmente en el conocimiento de su estructura psíquica; ello nos permitió arribar a importantes conclusiones. Pero el pasú es un microcosmos potencial que subsiste dentro del macrocosmos, integrado en las superestructuras de las comunidades culturales. La “actitud graciosa luciférica” que vamos a proponer para su despertar supone ofrecer una respuesta concreta para la pregunta capital de la Ética ¿qué debo hacer?; vale decir -¿qué debo hacer frente al hecho cultural en el que estoy inserto, para liberarme de sus lazos y despertar como virya?- A este interrogante crucial la Sabiduría Hiperbórea, efectivamente, brinda una salida noológica, dice exactamente qué hacer. Es lo que trataremos de mostrar en la Segunda Parte. Sin embargo, y ello es ya evidente, la pregunta ética plantea de entrada la relación entre lo interno y lo externo, entre la estructura psíquica y el mundo exterior, ENTRE EL PASU Y EL HECHO CULTURAL Debemos conocer, pues, con mayor profundidad esta relación, adquirir conceptos claros sobre “cultura”, “hecho cultural”, “Historia”, etc., y, especialmente, establecer con precisión las correspondencias analógicas que el macrocosmos guarda con las estructuras del microcosmos estudiadas en la Primera Parte. A aclarar tales conceptos, y otros, se dedicará el inciso “El virya perdido y el hecho cultural”, contenido en el presente tomo, cuya lectura y estudio es imprescindible para comprender el desarrollo posterior de la obra.
Para finalizar esta Segunda Carta invitamos a los Elegidos a reflexionar sobre una ley oculta que tiene mucho que ver con el rasgo descripto en V. Nos referimos a la “fatal e inflexible Ley del Engaño”, que en el inciso “La resignación de Wotan” se define elementalmente así: “NADIE QUE ESTE ENCARNADO NACE SABIENDO CONSCIENTEMENTE LA VERDAD, NADIE NACE ILUMINADO, NI WOTAN NI EL FÜHRER NI NINGUN OTRO VIRYA; POR EL CONTRARIO, TODO VIRYA, WOTAN, EL FUHRER O CUALQUIER OTRO VIRYA, EN AIGUN MOMENTO DE SU VIDA HA ESTADO ENGAÑADO POR EL DEMIURGO; Y ESTA LEY ES INEVITABLE PORQUE LA GNOSIS NO PROVIENE DE UNA MERA HERENCIA O DE UNA ILUMINACION ESPONTANEA, SINO QUE ES PRODUCTO DE LA VOLUNTAD DE DESPERTAR Y SER LO QUE EL ESPIRITU ES; VALE DECIR: LA GNOSIS PROVIENE DE LA LUCHA ENTRE EL ESPIRITU ETERNO, MANIFESTADO EN EL VIRTA COMO YO PERDIDO, Y EL ALMA, ESA EXTENSION DEL DEMIURGO”. Naturalmente, el Elegido debe quebrar la Ley del Engaño mediante una actitud graciosa luciférica; mas, a partir de hoy dispone, para conseguirlo, de un arma formidable: la Sabiduría Hiperbórea.
En el Día del Espíritu, y en el Nombre de los Siddhas Leales de Agartha, y de la Orden de Caballeros Tirodal de la República Argentina, reciban los Elegidos el saludo de

Nimrod de Rosario
Febrero de 1986
Posdata: Quiero recordar a los Elegidos que el material que integra la Segunda Parte, los trece tomos, así como toda otra información procedente de la Orden fuera de lo publicado en la Primera Parte, debe calificarse de ESTRICTAMENTE CONFIDENCIAL Y SECRETO, vale decir, una REVELACION PERSONAL, de cuya reserva se habrá de responder PERSONALMENTE ante la Orden. No es necesario repetir los motivos de esta exigencia: Los mismos se hallan claramente expuestos en la parte V de la Primera Carta a los Elegidos (Agosto de 1985).

Nimrod de Rosario